¿Por qué recibimos terapia?
La terapia te enseña a tratarte con cariño y amorosamente, para que las emociones insanas no te domine y así tomar decisiones acertadas. También te aporta la valentía necesaria para enfrentar las emociones no deseadas. Las investigaciones demuestran el beneficio que reciben los pacientes en su vida cotidiana al tener la capacidad para mantenerse regulados emocionalmente.